El ejercicio físico es clave para un envejecimiento saludable en México
Expertos en salud señalan que el entrenamiento cardiovascular y de fuerza ayuda a mitigar la pérdida de masa muscular en adultos mayores.

En el marco del Día del Adulto Mayor este 29 de agosto, especialistas en geriatría y medicina deportiva en México han reiterado que la actividad física constante representa la herramienta más eficaz para lograr un envejecimiento saludable. Diversos estudios clínicos sugieren que la combinación de ejercicios cardiovasculares y sesiones de levantamiento de pesas permite revertir de manera significativa la pérdida gradual de masa muscular y ósea, un fenómeno común en la población de la tercera edad.
La Secretaría de Salud, a través del sistema IMSS-Bienestar, ha enfatizado que el sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo que aceleran el deterioro funcional en los adultos mayores. Según los expertos, integrar rutinas de fuerza adaptadas a las capacidades individuales no solo mejora la movilidad física, sino que también contribuye a la salud metabólica y a la prevención de caídas, las cuales representan una causa frecuente de hospitalización en este sector de la población.
Las recomendaciones actuales sugieren que el entrenamiento debe ser progresivo y estar supervisado por profesionales para evitar lesiones. Se propone que los programas de bienestar comunitario incorporen espacios de acondicionamiento físico diseñados específicamente para personas mayores, facilitando el acceso a equipos de resistencia y áreas de caminata segura en parques públicos y centros de salud estatales.
Especialistas del sector salud instan a la población a abandonar la idea de que el ejercicio intenso es exclusivo de la juventud. Indican que la práctica de actividad física de bajo impacto, sumada a ejercicios de fortalecimiento muscular al menos tres veces por semana, es suficiente para mantener la autonomía y la calidad de vida. Esta estrategia es considerada fundamental para reducir la carga de enfermedades crónicas degenerativas en las instituciones del sistema público mexicano.
Finalmente, se hace un llamado a las autoridades locales para que fomenten la creación de infraestructuras adecuadas que permitan a los adultos mayores ejercitarse con seguridad. El objetivo central es que el envejecimiento en México deje de verse únicamente como una etapa de declive y se transforme en un proceso activo, respaldado por hábitos saludables y políticas públicas que incentiven el movimiento constante desde edades tempranas.


