FBI y DEA investigan a hermanos Farías por contrabando de combustible
Autoridades estadounidenses vinculan a los hermanos Farías con el tráfico de hidrocarburos destinado al Cártel Jalisco Nueva Generación mediante la operación Muerte Líquida.

Agencias federales de Estados Unidos, encabezadas por el FBI y la DEA, han intensificado sus operaciones contra los hermanos Farías, señalados por su presunta participación en una red internacional de contrabando de combustible. De acuerdo con informes oficiales, esta estructura criminal facilitaría el suministro de hidrocarburos hacia México para abastecer las operaciones logísticas del Cártel Jalisco Nueva Generación, una actividad que las autoridades han catalogado bajo la denominación operativa Muerte Líquida.
La investigación, que se ha desarrollado durante meses de vigilancia transfronteriza, sostiene que el grupo delictivo aprovecha la porosidad de los puntos de cruce para introducir combustible de manera ilícita. Según los datos recopilados por las agencias estadounidenses, este flujo constante de recursos energéticos es fundamental para mantener la movilidad operativa de los grupos armados en diversas regiones del territorio mexicano, lo que ha elevado la prioridad de la indagatoria en los despachos de seguridad nacional en Washington.
Las autoridades estadounidenses han mantenido canales de comunicación abiertos con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República para intercambiar inteligencia sobre los movimientos de los implicados. El objetivo es desmantelar la cadena de suministro que permite la entrada ilegal de estos productos, así como identificar a los operadores financieros que facilitan el movimiento de capitales derivados de esta actividad ilícita que afecta gravemente la estabilidad regional.
Fuentes cercanas al caso indicaron que la operación Muerte Líquida representa un esfuerzo coordinado para frenar el impacto del crimen organizado en el sector energético nacional. Aunque hasta el momento no se han confirmado detenciones en suelo mexicano relacionadas directamente con este operativo, las agencias de seguridad mantienen un cerco estrecho sobre las actividades de los hermanos Farías en ambos lados de la frontera para evitar la continuidad del trasiego de hidrocarburos.
Este despliegue refleja la creciente preocupación de las agencias internacionales por el control que las organizaciones delictivas ejercen sobre los recursos estratégicos. Las autoridades de ambos países han señalado que el éxito de estas acciones dependerá de la capacidad de cooperación institucional para desarticular las redes de logística que permiten que el combustible llegue a manos de grupos delictivos en México.


