Ingeniero constructor advierte sobre el desuso del mármol en cocinas mexicanas
El ingeniero David López señala que el mármol pierde terreno frente a materiales sintéticos más resistentes y fáciles de mantener en viviendas mexicanas.

El ingeniero constructor David López ha señalado recientemente que el uso de mármol en las barras y cubiertas de cocina está perdiendo popularidad en el mercado inmobiliario mexicano. Según el especialista, las familias y desarrolladores están priorizando la funcionalidad y la resistencia ante el desgaste diario por encima de la estética tradicional que este material de piedra natural ofrecía históricamente.
El mármol, aunque valorado por su elegancia, presenta desafíos significativos debido a su porosidad, lo que facilita la absorción de manchas y la acumulación de bacterias. Ante esta situación, López sostiene que dos alternativas han comenzado a dominar las tendencias de diseño en México: el cuarzo diseñado y las superficies de porcelánico de gran formato.
El cuarzo diseñado, compuesto mayoritariamente por minerales naturales mezclados con resinas, se ha posicionado como la opción preferida por su nula porosidad y alta resistencia a impactos. Por otro lado, las superficies de porcelánico ofrecen una durabilidad superior frente a las altas temperaturas y los químicos de limpieza comunes, consolidándose como una opción práctica para los hogares modernos.
El ingeniero enfatiza que, al planear una remodelación o una construcción desde cero, es fundamental evaluar el mantenimiento a largo plazo. Mientras que el mármol requiere selladores periódicos para evitar su deterioro, los nuevos materiales sintéticos permiten una limpieza sencilla con elementos básicos, adaptándose mejor al ritmo de vida actual en las ciudades mexicanas.
La industria de la construcción ha integrado estas alternativas en una amplia gama de presupuestos, democratizando el acceso a acabados de alta calidad técnica. Esta transición no solo responde a una cuestión estética, sino a una necesidad de durabilidad en los espacios de mayor uso dentro de la vivienda mexicana, marcando un cambio definitivo en las preferencias de arquitectura residencial.


