Metro CDMX impone multas de hasta 23 mil pesos por comercio informal
El Sistema de Transporte Colectivo Metro prohibió el uso de dispositivos de sonido y gritos para la venta de productos dentro de sus instalaciones.

El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México ha oficializado una nueva normativa que prohíbe estrictamente el comercio informal basado en el uso de altavoces o gritos para promocionar mercancías. Esta medida, que entró en vigor recientemente, busca reducir la contaminación auditiva y mejorar la movilidad de los miles de usuarios que transitan diariamente por la red de transporte público más importante del país. Según lo establecido, los comerciantes que hagan caso omiso a esta disposición podrán enfrentar sanciones económicas que ascienden hasta los 23,000 pesos.
La decisión responde a las constantes quejas de los usuarios sobre la saturación en los pasillos y la dificultad para transitar debido a la presencia de vendedores que utilizan dispositivos electrónicos para amplificar sus ofertas publicitarias. Las autoridades del Metro han señalado que esta regulación es parte de un esfuerzo integral para recuperar el orden dentro de las estaciones y garantizar un entorno más seguro y accesible para los pasajeros. La vigilancia para hacer cumplir este reglamento se ha intensificado en las líneas con mayor afluencia de personas.
De acuerdo con la información difundida por el organismo, el personal de seguridad y vigilancia del STC tiene la facultad de realizar recorridos constantes para detectar a quienes infrinjan la nueva norma. En caso de detectar el uso de bocinas o gritos, los elementos procederán a exhortar al retiro de los vendedores o, en su defecto, a la aplicación de la sanción económica correspondiente mediante los mecanismos administrativos establecidos por el gobierno capitalino.
Esta medida ha generado diversas reacciones entre los usuarios y los comerciantes de la zona. Mientras que un sector de la ciudadanía celebra la reducción de los niveles de ruido y la liberación de los espacios de paso, algunos colectivos de vendedores han manifestado su preocupación por el impacto económico que esta restricción podría tener en sus actividades diarias. Por su parte, las autoridades mantienen la postura de que el cumplimiento de la norma es indispensable para el correcto funcionamiento del servicio de transporte público.
Finalmente, el STC Metro ha instado a la población a colaborar reportando cualquier conducta que contravenga las reglas de convivencia dentro de las estaciones. La administración capitalina reafirmó su compromiso con la mejora de la experiencia de viaje, asegurando que se mantendrán las acciones necesarias para erradicar las prácticas que obstruyen la movilidad dentro de los transbordos y andenes de toda la red.


