Ovejas reemplazan a maquinaria en el mantenimiento de parques solares texanos
El uso de rebaños ovinos en instalaciones fotovoltaicas de Texas optimiza el control de vegetación y mejora la eficiencia operativa de los paneles.

Miles de ovejas han comenzado a desempeñar un papel crucial en la gestión de parques solares en Texas, donde los administradores buscaban alternativas más eficientes para el control de la maleza. Durante años, el crecimiento descontrolado de vegetación entre las hileras de paneles fotovoltaicos representó un obstáculo operativo, pues la sombra proyectada por el pasto alto reducía significativamente la captación de energía y aumentaba el riesgo de incendios en zonas secas. Ante esta problemática, las empresas operadoras optaron por implementar el pastoreo controlado como una solución sostenible y técnica.
Esta práctica, conocida como agrivoltaica, permite que los rebaños mantengan el césped a una altura mínima de manera constante, evitando el uso de maquinaria pesada que, en ocasiones, dañaba la infraestructura eléctrica o compactaba el suelo. Al eliminar la necesidad de podadoras mecánicas, las compañías logran reducir sus costos operativos y disminuyen la huella de carbono asociada al mantenimiento de estas grandes extensiones de tierra, aprovechando además la fertilización natural que aportan los animales al terreno.
La integración de animales en los parques solares también beneficia a los productores locales, quienes encuentran en estas instalaciones un espacio seguro y protegido para alimentar a su ganado. Esta sinergia ha permitido que la gestión del terreno se convierta en una actividad complementaria a la generación de electricidad, demostrando que la infraestructura energética a gran escala puede coexistir de forma armónica con las actividades agropecuarias tradicionales en las llanuras del norte de México y el sur de Estados Unidos.
Los administradores de estas granjas solares han reportado que, tras la introducción de los rebaños, la eficiencia de los paneles se ha estabilizado al evitarse las sombras no deseadas. Aunque el proyecto inició como una prueba piloto para mitigar riesgos operativos, la escalabilidad del modelo sugiere que el pastoreo ovino será la norma en los próximos años, consolidándose como una herramienta indispensable para la operatividad de las energías renovables en climas áridos.


